Lo que debes evitar decirle a una pareja sin hijos

Por Silvia Lucero 

Silvia Lucero, periodista y escritora del blog La Trotamundos.

Silvia Lucero, periodista y escritora del blog La Trotamundos.

Para la sociedad lo normal es que una pareja se case y tenga hijos. Pero si no los tiene, por lo general se asume que es porque no quieren tenerlos. Yo soy una de esas mujeres a la que ven feliz con su marido, pero (todavía) sin hijos y me he enfrentado a todo tipo de preguntas y “soluciones”. Digamos que ya pasé del “¿y para cuándo los niños?” a los consejos con remedios caseros para quedar embarazada.

No pretendo hacerte leer este artículo con los típicos 10 consejos para intentar hacerlo viral. Comparto mi experiencia personal, para que todos nos pongamos en los zapatos de la persona que está del otro lado del interrogatorio, para frenar esas preguntas y comentarios que pueden dañar emocionalmente al otro.

Es difícil compartir algo tan personal, pero lo hago porque sé que miles de mujeres están en la misma situación que yo. De hecho yo soy muy abierta en hablar del tema de la infertilidad, (llevo cuatro tratamientos y una pérdida) porque me he encontrado con otras mujeres que están en la misma situación que yo y no tienen con quien hablar. Así hemos logrado intercambiar consejos, experiencias y sobre todo, sabes que no eres la única en medio de ese proceso tan espinoso.

Si conoces a alguien que esté pasando por esta situación:

1.No juzgues sin saber: Si la pareja tiene años de casada y no han llegado los hijos, por algo será. Quien me conoce sabe que me encantan los niños, a muchos les he comentado que si no hubiera sido periodista, hubiera sido educadora, me gustan y se me da bien la relación con ellos. Así que ya te imaginarás lo doloroso que es cuando alguien te comenta: “¿Por qué no te gustan los niños?”, “Me imagino que no les tienes paciencia a los niños ¿verdad?”, “Con lo que viajan, pues claro, ni niños quieren seguramente…” o “No es tan malo tener hijos, anímense, ya verán que les cambia la vida”.

2.Sé prudente al opinar: Si sabes que la pareja SÍ quiere tener hijos y pasan los años y ves que no llegan, ten cuidado al opinar, sobre todo si no sabes a detalle por lo que han pasado. Este es un comentario que me hacen a menudo “Es que tampoco haces nada por tenerlos, ya te tienes que mover”. Te puedes imaginar lo difícil que es escuchar esto, cuando ya pasaste por una inseminación, tres In Vitro, un embarazo con pérdida, sesiones con una quinesióloga (lo hice a ver si eso pegaba) y un subibajas emocional terrible.

3.No trates a la pareja como si fuera infeliz: Imagínate estar en una fiesta o una cena, disfrutando del momento y de repente de la nada, alguien que ni siquiera conoces bien- llega y te dice “no se preocupen, Dios sabe porqué hace las cosas y ya les mandará algo”. Primero piensas “algo de qué?” ahhh luego te das cuenta sobre qué va el asunto. Sí, también me ha pasado y muy seguido. Pero la vida sigue, uno sigue con sus planes, con su trabajo, sus actividades y no es que vivas deprimido todo el tiempo pensando en lo mismo. Nosotros viajamos, salimos, nos divertimos, disfrutamos mucho nuestra vida en pareja en lo que llegan los hijos, pero sin que eso nos deprima o nos detenga de vivir la vida. Mucho menos trates a la mujer como si estuviera enferma.

4.El tema delicado de la adopción: Una vez más, sé prudente al opinar o al intentar ayudar, sobre todo si la pareja ya se abrió en hablar sobre la posibilidad de una adopción. Créeme ya el tema en sí es bastante difícil, por todos los trámites y todo lo que hay que pasar, lo que más necesitas es apoyo emocional. Las opiniones sobre “cómo educarías tú, si estuvieras en esa situación o las presiones sobre “cuándo lo van a hacer” están de sobra.

Por muy seguro que estés sobre la adopción, el querer dar ya ese paso es aterrador (como son los tratamientos y el embarazo), son muchos factores los que tienes que tomar en cuenta, el tener la estabilidad económica, el proceso que puede durar años, el qué si la madre biológica se arrepiente, etc. Y por si fuera poco escuchar opiniones de otra gente, que te llega a hacer dudar sobre tus decisiones. Los únicos que saben su situación y los que van a hacerse cargo de ese niño, son los futuros padres. Así como a los que ya son padres les molesta que les digan cómo educar a sus hijos, también a los que aún no lo somos, nos molesta que nos digan lo que creen quesería lo correcto”, aún sabiendo que es una situación que nunca van a vivir.

5. No presiones: Por mucho que quieras ayudar, a veces el estar enviando a menudo información, contactos, preguntas, puede generar más estrés en la pareja. Solamente la pareja conoce su situación emocional y económica, si no están haciendo algo por lograr un embarazo o adoptar (o tal vez sí y no lo sabes), es por algo. No te sientas mal, ni juzgues si te dan un “no” como respuesta, solamente la pareja conoce su situación actual y recuerda que al final de cuentas es esa pareja la que va a ser responsable de ese hijo, la que va a asumir los gastos de un tratamiento o adopción, que lamentablemente son procesos descabelladamente caros.

6. No reniegues tanto de tus hijos: ¿Sabes lo difícil que es para muchas mujeres quedar embarazada? El ponerte inyecciones en el vientre durante 10 días, que las hormonas te alteren y tengas cambios de humor (peor que antes de una regla), la presión psicológica horrible por la que pasas esos días de tratamiento, el quirófano, para luego recibir un “lo siento, no pegó” o peor aún perder el bebé. Además del costo económico que tiene cada tratamiento.

No hay peor cosa para alguien que se le ha dificultado el embarazo, que escuchar a una madre que tiene hijos sanos y fuertes, quejarse todo el tiempo de lo duro que es ser mamá y quejarse en mal plan. Si corren, vuelan, comen, te hacen gastar, te hacen enojar, te hacen llorar, te hacen reír…¡qué bueno! Corre con ellos, vuela con ellos, ríe con ellos, pero no te quejes tanto, son niños, son una bendición y ¿cambiaron tu vida? Seguro, pero tú decidiste tenerlos y sabes que ¡eres súper afortunada!

Con esto no digo que no apoyes, al contrario el apoyo de la familia y los amigos es lo más importante, simplemente hay que usar el sexto sentido y la prudencia para no lastimar a nadie. Espero no ofender a nadie, me considero una persona súper bendecida con la familia y los amigos que me han tocado. Tengo dos sobrinas que amo como si fueran mis hijas. Tengo el apoyo incondicional de mucha gente y sé que lo que hacen lo hacen de corazón, con la mejor intención y sin ellos, este camino sería más difícil. Pero aún así hay que ser comprensivos y no juzgar porque el viaje a la maternidad es un camino difícil, aunque sé que con una recompensa por la que vale la pena arriesgarlo todo.

Silvia Lucero es autora del blog de viajes La Trotamundos y una amiga muy especial a la que extraño mucho.

About Luciana Lambertohttp://www.mamasurbanas.comPeriodista con más de 20 años de experiencia y mamá de dos hijas fabulosas: Emma y Anna, adoro escribir y narrar las aventuras que atravesamos cada día en New York City.

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