Santa Claus maratón: seis ‘Santas’ en 48 horas

El viernes pasado decidí llegar a mis hijas a Santaland, en Macy’s, aprovechando que era un día de semana y además llovía, lo que significa que habría menos gente esperando para ver a Santa.

Lo más complicado fue atravesar el primer piso de la tienda, lleno de turistas y compradores y llegar al ascensor. Una vez arriba, en el octavo piso, la visita fue muy placentera, tardamos unos 45 minutos, nos entretuvimos con las hermosas decoraciones de ‘Santaland’ hasta que finalmente llegamos a nuestro encuentro con Santa, que duró pocos minutos pero causó un gran impacto en mis hijas.

De allí nos regresamos felices con la foto y el pedido oficial a Santa de que les traiga una casa de muñecas y una cocina grande, para jugar.

Al día siguiente nos levantamos, desayunamos y tomamos un tren a New Jersey para encontrarnos con una familia de amigos e ir a dar un paseo en un tren antiguo de Whippany con ‘Santa Claus’ a bordo.

Allí, tras unos minutos de paseo, llegó el famoso personaje y se sacó fotos con los chicos. Por supuesto que también nosotros sacamos la foto. Durante el viaje también nos ofrecieron galletas navideñas y un pequeño presente para los niños. Luego visitamos el Museo de la estación de tren y vimos trenes antiguos en miniatura, algo que nos encanta a toda la familia.

En nuestro regreso a la estación de trenes encontramos una mini villa navideña en la que también había un Santa Claus, (el más real de todos, según todos coincidimos). Pese a que ya estaba oscuro y frío, nos bajamos del carro y fuimos a saludar a este Papa Noel, que le regaló libros a las niñas y las saludó por su nombre. No me olvidaré nunca la cara de emoción con la que salieron de la pequeña casita de Santa.

El domingo la maratón de ‘Santas’ continuó, casi por accidente: con una amiga y su hija visitamos una feria navideña que abrieron en el barrio (LIC Flea and Holiday Market), y allí estaba Papá Noel saludando a los más pequeños. Mis hijas se acercaron a abrazarlo y a tomarse una foto con el cuarto ‘Santa.

En el camino vimos de lejos un Santa que nos saludaba pero lo esquivamos porque me pareció que lo que hacía era atraer gente para vender arbolitos navideños.

Finalmente pasamos por una fiesta navideña para chicos, a unas cuadras de casa y tras hacer decoraciones de papel con mucha plasticola brillosa, llegó otro Santa. Esta vez Emma se emocionó de nuevo y fue una de las primeras en saludarlo y recibir un libro de regalo.
Anna quedó muy concentrada terminando su decoración navideña y me rompió el corazón cuando, al terminar, me dijo mamá este regalo es para Santa, y se lo dio muy orgullosa.

Pese a que Santa quedó con su mano llena de glitter, fue muy emocionante ver ese momento y además saber que, pese a todos los Santas con los que nos cruzamos el fin de semana, mis hijas siguen entusiasmadas.

De mi parte, estoy más que satisfecha, pero Emma ya quiere ver a Santa de nuevo, me lo dijo esta mañana mientras mirábamos como nevaba, antes de ir a la escuela. Por suerte, la próxima semana, en su colegio, tendrán la visita de Papá Noel y creo que con ello ¡estamos cubiertos por la temporada!.

Y tú ¿ya te tomaste las fotos con Papá Noel?

About Luciana Lambertohttp://www.mamasurbanas.comPeriodista con más de 20 años de experiencia y mamá de dos hijas fabulosas: Emma y Anna, adoro escribir y narrar las aventuras que atravesamos cada día en New York City.

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