Celebrando nueve años en NYC: Cómo me cambió la vida

Image

El 1 de Noviembre se cumplieron nueve años de mi llegada a New York para instalarme. Había venido antes varias veces y siempre me iba fascinada con esta ciudad. Finalmente, en Noviembre del 2004, tras varios años de vivir en Miami, tuve la oportunidad de venirme a ‘la capital del mundo’ . Pese a que quería muchísimo mudarme, el cambio fue abrupto: pasé de vivir al lado del mar, con un balcón con vista al océano y un clóset del tamaño de un estudio  a un departamento de dos dormitorios en el que convivíamos cuatro mujeres: tres de ellas mexicanas y yo.

A una la conocía muy bien de Miami. Aún es una amiga del alma y con ella compartí cuarto por casi un año. No teníamos lugar ni para guardar una valija y el clóset era tan pequeño que de casualidad nos entraban algunos abrigos.

A otra la conocía bastante también de Miami pero no tenía mucha idea de cómo sería la convivencia, y a la tercera prácticamente la había visto una vez en mi vida.

Puedo decir que fue un año maravilloso. Salíamos un montón: Ibamos al cine, a ver galerías de arte, a caminar por la ciudad, a conocer bares, restaurantes, teatros y exhibiciones. A tomar cafecitos en invierno y a bailar en PS1 en verano.

Creamos los llamados ‘Miercolitos’, por los que cada miércoles una de nosotras proponía un lugar especial y allí nos reuníamos. Así fue como conocimos el desaparecido bar CBGB, un lugar donde vimos a rockeros punks quemarse la garganta a gritos y prácticamente no pudimos hablar por una hora porque la música estaba tan alta que no tenía sentido intentar emitir palabras. También patinamos sobre hielo, probamos menúes ‘de riesgo’, sobrevivimos al rat road (una vereda cercana a la casa en la que siempre había ratas que nos se movían) y saludamos a participantes de American Idol mientras nos comíamos un plato de papas fritas a las cuatro de la mañana en The Coffe Shop.

No se si alguna vez le agradecí oficialmente a mis tres roommates por hacer de mi primer año en New York un año inolvidable. Por ser mis compañeras de aventura en el ‘karaoke tren’, y por aceptarme en el departamento  de 202 W, muchas gracias!!

Después la vida (y los novios) nos llevaron a vivir a barrios diferentes, pero el Brunch en el lower east side y las salidas nos mantuvieron siempre cerca.

Puedo decir que jamás me imaginé que llegaría el día en el que sería mamá de dos newyorkers. Pero así fue. Y con el tiempo otras de mis amigas también se convirtieron en madres.

Al principio no tenía idea de qué New York podría ser una ciudad en la que los bebés y los niños tuvieran un espacio para ellos, ni que fuera un lugar para criar hijos. Pero descubrí (por suerte) que aquí hay tanto para hacer con ellos cómo lo hay para todas las edades.

Hay muchísimo para hacer con chicos. Algunas cosas cuestan dinero pero hay una oferta enorme de cosas para hacer sin costo alguno. New York tiene parques espectaculares, juegos, museos, zoológicos, jardines, centros infantiles y teatros para chicos que son únicos.

En el verano se puede ir a la playa, simplemente tomando el metro y en invierno hay cantidades de pistas de patinaje sobre hielo y actividades para todas las edades. Y si  a la familia le gustan los deportes en la nieve, hay centros de esquí a menos de dos horas de distancia.

Hay tanto para hacer que a veces mi esposo me pide por favor que baje la marcha, porque así como me pasó cuando era soltera, me pasa lo mismo con mis hijas, no quiero perderme nada en esta ciudad tan única como lo es New York.

Y sí, es cara, es caótica, a veces es agobiante por toda la gente que hay en un mismo lugar, pero el encanto que se siente por esta ciudad no es común a otras ciudades. Es como un hechizo, que de a ratos parece irse, pero cuando uno piensa en alejarse de New York, regresa, y te atrapa.

A veces deseo que no me guste tanto, que encuentre otro lugar más cerca de mi familia argentina para instalarme, que no me fascine más, pero parece que ese momento nunca llega.

No se si estaré aquí por mucho tiempo más, pero mientras viva en New York seguiré disfrutando al máximo de esta maravillosa urbe. Ojalá mi familia estuviera cerca para disfrutarla conmigo, porque los extraño enormemente cada día, cada hora de estos nueve años.

About Luciana Lambertohttp://www.mamasurbanas.comPeriodista con más de 20 años de experiencia y mamá de dos hijas fabulosas: Emma y Anna, adoro escribir y narrar las aventuras que atravesamos cada día en New York City.

2 thoughts on “Celebrando nueve años en NYC: Cómo me cambió la vida

  1. Que lindo post Luciana! Ha sido super divertido tenerte de roommate y de amiga entrañable todos estos años. Eres una excelente periodista, amiga y mamá. Besos y mucho éxito con el blog!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s